From Paris: the best accesories you´ll dress the next season

Alexander McQueen

Anthony Vaccarello

Balenciaga

Balmain

Céline

Chanel

Chloé

Christian Dior

Dries Van Noten

Givenchy

Haider Ackermann

Hermès

Lanvin

Saint Laurent Paris

Valentino

Good morning dear Tuesday!

Es el momento de dejar la bella Italia para llegar a la verdadera capital de la costura. París nos espera con los dos estrenos más mediáticos sobre la pasarela, Hedi Slimane para Saint Laurent Paris y Raf Simons para Dior. ¿Dará Hedi un giro completo hacia el género masculino al esmoquin insignia de la casa? ¿Será la temporada de la remodelación del new look de Dior made in Raf?

Carrusel final, Chanel. Fall/Winter 2012-2013

De todos los looks de street style y model off duty me quedo con Emmanuelle Alt y toda la troupe de estilistas de Vogue Paris ¿El uniforme? Un mix, formado por pantalones y zapatos de Isabel Marant, camiseta/camisa y blazer de Balmain e invitación en mano, por supuesto.

Emmanuelle Alt y la troupe de Vogue Paris acudiendo a los desfiles

Y aprovechando que las revistas están recién sacadas del horno, me llevo mi cargamento mensual a una mesa con un litro de café en la mano, clave para que no me molesten en un largo periodo de tiempo, mientras Paris me espera…

Café de Flore, Paris

Feliz Semanaa…!

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It´s time to leave the beautiful Italy to arrive at the true capital of the couture. Paris awaits us with the two more media premiere on the catwalk, Hedi Slimane for Saint Laurent Paris and Raf Simons for Dior. Will Hedi turn the smoking to the male? Will be the season of the newlook´s restyling made in Raf?

Of all the looks of street style and models off duty I’ll choose Emmanuelle Alt and the entire troupe of Vogue Paris´ stylists. The uniform? A mix consisting of trousers and shoes of Isabel Marant, t-shirt / shirt and blazer from Balmain and invitation in hand, of course.

And today, because the magazines are fresh from the oven, I take my monthly shipment to a table with a liter of coffee in hand, the key to not bother me for long time, while Paris is waiting for me. ..

Happy week…!

Que comience el espectáculo

Presiento que este septiembre, nos invadirá un sentimiento de nostalgia hacia nuestros años colegiales por lo que ese jersey estilo sudadera y una falda de tablas (Stella Mccartney dixit) aliviarán cualquier síntoma de este tipo. Si lo prefieres, cámbialo por la combinación piel y cuero. DKNY tiene la receta perfecta para trasladarte a la ruidosa y siempre llena de vida Gran Manzana. ¿Un must? En rojo, el color del invierno.

Los Alpes suizos se convertirán en nuestro destino favorito entre mullidos jerseys de punto y mantas de lana a cuadros, cortesía del señor Kors. Mientras que el color se adentra en un baile de fin de curso de los años 50 (Dsquared2) y en el asfalto mas disco de los 80 (Blumarine).

Resucitaremos a las grandes damas de la estepa que beben de la influencia literaria e histórica, véase Anna Karenina o Alejandra Fiódorovna, emperatriz de todas las Rusias. Con ellas, toda la orfebrería del barroco acompañándola de los inimitables y a la vez inalcanzables, huevos de Fabergé. Dolce & Gabbana y Oliver Rousteing para Balmain tienen la clave.

Las trincheras son territorio de sobra conocido por lo que recurriremos a los sobrios y oscuros abrigos de botones dorados, no sin antes olvidarnos de cuero negro y el brocado puesto que vestirán todo aquello que llevemos debajo. Preguntemos a Salvatore Ferragamo, Burberry Prorsum o Altuzarra. Ni siquiera F. Scott Fitzgerald podría imaginar que pudiera ver a los personajes de su gran novela a pie de calle, bebiendo de la esencia británica más pura de firma Saville Row, por supuesto. En Ralph Lauren, Giorgio Armani o Hermés.

Sería imposible descartar el encanto francés de las Maria Antonietas contemporáneas. Dulzura por los cuatro costados incluso en version tweed en Oscar de la Renta, en cuerpos de bailarina como en Christian Dior o en su versión mas dura haciendo migas con el cuero como en Valentino.

Mientras tanto otra francesa de nombre royal, Isabel, y apellido Marant se decanta por el far west en su versión mas urbana (y ponible), dejando que una vez más sus botines sean el calzado más codiciado para pisar el asfalto. (¿Habéis contado ya los clones dispersados por todas las tiendas de cierta cadena patria al alcance de nuestras manos…?)

“Yo las vestiré todas de negro y las enseñaré lo que es tener buen gusto…” asi presentaba Coco Chanel uno de los colores fetiches de la moda. Gracias a todas sus versiones, este año el gótico será incluso mejor visto junto a una capa, botas de caña alta, cintura ceñida y un brillante borgoña en los labios. Gucci, Versace, Emilio Pucci y Givenchy han hablado.

Por tanto, no hay excusa para esconderle la sonrisa a este mes de septiembre, pues queda muy poco para empezar el juego de identidades y el viaje en el tiempo de una rentrée que se avecina espectacular. Porque si la moda fuese tan solo un juego serio, nos resultaría incluso aburrido.

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It´s Showtime

I think that this September, we´ll feel nostalgia for our college years so this jersey like a sweatshirt and a pleated skirt (Stella Mccartney dixit) will alleviate any symptoms of this type. If you prefer, change the skin and leather combination. DKNY has the perfect recipe for moving to the noisy and always full of life city of New York. A must? In red, the color of winter.

The Swiss Alps will become our favorite destination with knit sweaters and plaid wool blankets, courtesy of Mr. Kors. While the colour is the protagonist in a prom during the 50s (Dsquared2) and hit the asphalt of the 80´s (Blumarine).

We resurrect the great ladies of the steppe who drink of literary and historical influence, like Anna Karenina or Alexandra Fedorovna, Empress of all the Russias. With them, the Baroque gold/silver work accompanying the inimitable and unattainable, Faberge eggs. Dolce & Gabbana and Oliver Rousteing for Balmain hold the key.

The trenches are well known territory so we resort to the serious and dark coats with gold buttons, not without forgetting black leather and brocade dress. Let us ask Salvatore Ferragamo, Burberry Prorsum and Altuzarra. F. Scott Fitzgerald could´nt imagine that he could see the characters of his great novel on the street, drinking the purest british essence of Saville Row, of course. In Ralph Lauren, Giorgio Armani and Hermès.

It would be impossible to rule out the French charm of the contemporary Maria Antoniettes. Sweetness by all sides even tweed version in Oscar de la Renta, ballet dancers in Christian Dior or a harder version with leather coats in Valentino.

Meanwhile, another french girl with royal name, Isabel Marant, prefer an urban (and wearable) version of the far west. Once again, her boots are the most coveted shoes of the season.

“I put black on all of them and I teach them what is good taste …” Coco Chanel presented one of the fetishes colours of fashion. Thanks to all versions, this year, gothic style will be better seen with a coat, high boots, tight waist and a bright burgundy lips. Gucci, Versace, Emilio Pucci and Givenchy have spoken.

There is no excuse to hide the smile on this September, here comes the beggining of the game identity and the time travel in this spectacular rentrée. Because if fashion was just a serious game, we would even boring.

Emmanuelle Alt, sin Prada en la cúpula de Vogue

No muere por Prada, sus must llevan las firmas Balmain y Marant.

Directora de moda de Vogue Paris hasta 2011.

Y desde entonces sustituta de Carine Rotfield al frente de Vogue Paris.

Pitillos, stilettos y perfectos cuajados de tachuelas son su seña de identidad

Toque militar y las botas must de Isabel Marant

Cuero y cebra, rock & roll

Total  black, acierto seguro

Balmain & Oliver Rousteing, año I

Confieso que ser una amante confesa y casi obsesiva de las creaciones de un diseñador hace que cuando éste mismo cae en desgracia, te sientas casi hasta huérfana.

De terror, esa era mi expresión cuando Christophe Decarnin dejó Balmain, esa firma francesa que estuvo a punto de caer en el abismo si no llega a ser por las manos maestras y geniales de este diseñador.

  Christophe Decarnin

Ese afán de recuperar las hombreras, perdidas (con mucho alivio para algunas) allá por los 90, perfectos de cuero las 24 horas del día, pantalones teñidos que parecen sacados recientemente de un baño de lejía, pailletes en todo tipo de faldas, blazers militares con condecoraciones incluidas… Así hasta formar un largo etcétera, aúpado por el guiño cómplice de estilistas y editoras como Emmanuelle Alt, actual directora de Vogue Paris, estas colecciones supusieron toda una época dorada para la firma de Pierre Balmain.

Una vez acabado el capítulo Decarnin, llegó su discípulo aventajado: Oliver Rousteing. Quién con su primera colección para la firma, abrió paso a todo tipo de exclamaciones y gritos de alivio al comprobar que la representación de la figura de la mujer, el trabajo con todo tipo de materiales y el propósito de emular las prendas del rock seguía completamente vivo.

 Oliver Rousteing

Balmain,primavera-verano 2012; otoño-invierno 2011-2012

Balmain sigue encumbrada en los altares y Rousteing lleva el mismo camino glorioso. Sin embargo desde aquí lanzo una pregunta al aire…

Ahora bien, con un Balmain estelar y espero que dentro de poco, un Christophe Decarnin de vuelta a los circuitos…

¿Es que todavía nadie se ha dado cuenta de que una colaboración (estoy gritando a los cuatro vientos h&m) desencadenaría una lucha a tortazo limpio global por conseguir una de las prendas de estos dos  diseñadores?

Ahí lo dejo.